Mis días en Samaná


La brisa que acaricia los cocoteros se puede ver tan melodiosa que al cruzar secretamente entre sus hojas canta la brisa el amor,
el amor no solo a la naturaleza, si no el amor que viene y va, cantando como sirena perdida un amor que esta por llegar.
Tal vez los botes anuncian una llegada para luego una partida o quizás un después.
Los dejo con esta obra para que disfruten de una visual que les puede traer algún recuerdo de una playa de nuestro país.

4 comments:

Ambar said...

k linda sta esa pintura, me gusta,tien algo misterioso

Kutty Reyes said...

Si ambar hay que tratar siempre de poner su toque de magia.

Indigo said...

I love this painting, it reminds me of my country and the wonderful days i lived there, you took me back to a time that have forgotten. The "cocoteros" , the cabin and the ocean made me remember my first love. Thank you.

tasita

Kutty Reyes said...

Hello, indigo.

That well that remembers(reminds) your country, because the truth that is good, when one can say my country, not alone where one is born is the country of one, already comes a moment where one says my world. The truth is that, something that identifies his(her) us the Dominicans really are the sea and the coco-palms, but as rare(strange) thing the coco-palms are not endemic of our country.